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La administración de recursos en tiempos de pandemia


Autor: MBA. Mauricio Sevilla Ávila, Ing.

Docente en Universidad de Guayaquil, Ecuador.

Director de MSA Consulting Group.

Consultor empresarial y asesor en Seguridad Integral.

Miembro Internacional NFPA

Miembro Colegio de Ingenieros Comerciales del Guayas (CICOG)

Oficial de Bomberos

Con el pasar del tiempo, el ser humano ha convivido con diferentes acontecimientos de entorno social, económico, político, religioso, además de guerras, agentes biológicos, catástrofes naturales, terrorismo, contaminación, medio ambiente, accidentes en expansión y la pandemia de la actualidad. Hemos evidenciado que este tipo de eventos afectan el entorno mundial, empresarial público o privado y a los mandatarios en cada nación. Adicional a esto, el manejo de redes sociales e internet, en donde la información fluye muy rápidamente permite que el tiempo sea nuestro mayor enemigo. Los gobiernos de turno en conjunto con sus agencias gubernamentales (ministerios, secretarías, instituciones de primera respuesta, etc.) son aquellos que se ubican al frente del manejo de cada evento de su localidad.

Por esta razón, la responsabilidad debería contemplarse para todos los ciudadanos de la comunidad. Cada institución participante tiene la obligación de conocer los recursos con los que cuenta para desarrollar su trabajo, así como también, la actualización constante de los mismos. Si bien es cierto, cuando hablamos de Administración nos referimos a la planificación, organización, dirección y control de los recursos (humanos, financieros, materiales, tecnológicos, de conocimiento, etc.) de la organización con el fin de obtener el máximo beneficio posible, que nos reconozca manejar una asignación de fondos o una partida presupuestaria para el cumplimiento de estos objetivos y que permanezca íntegra para estos casos.

En un mundo casi perfecto, lo mencionado anteriormente debería cumplirse. Pero surge la pregunta:

¿Cómo administrar los recursos en una emergencia?

Casi siempre nos encontramos con gerentes, directores o jefes que desconocen cómo actuar cuando tienen la responsabilidad de asumir una emergencia o un evento adverso. Este desconocimiento se traduce en acciones no acertadas, que terminan transformándose en pérdidas millonarias para las instituciones o empresas que representan e incluso pérdida de vidas. Cabe destacar que la responsabilidad, no solo es de las autoridades, sino también, de todos los colaboradores del Estado, la empresa o ciudadanos de una población. Si cada uno de nosotros perfeccionamos nuestras competencias, sumaríamos un gran equipo de trabajo siendo parte de la solución de los problemas contribuyendo con actividades de prevención.

La preparación constante del ser humano permite hacer frente a las adversidades en el ámbito de su competencia. El perfeccionarse como seres humanos integrales cuando aplicamos los procesos de mejora continua, estudios de especialización, capacitaciones y cursos, mejoran las habilidades de los individuos, obteniendo herramientas para una buena toma de decisiones y continuidad del negocio en la organización o en el país.

Para esto, debemos iniciar realizando un análisis integral en cada organización, empresa y nuestro propio hogar, el mismo que permita generar un plan de acción (modelo de respuesta) para cada evento, dependiendo la situación adversa que se desarrolle en ese momento; a esto le llamamos planificación. Y toda esta información debe consolidarse y ser parte del Plan de Emergencia; este a su vez, deberá socializarse con todos los involucrados con la finalidad de establecer sus roles de acción según su competencia. Y si se desconoce el manejo de estos temas, pues contratar un asesoramiento con profesionales expertos en el área a trabajar.

El éxito es trabajar profesionalmente en equipo, utilizando una terminología común que permitirá una mejor comunicación entre todos los grupos; cuando los canales de comunicación fluyen de manera clara, concisa y precisa, debemos tener la certeza que las acciones o estrategias a seguir son las adecuadas.

Las organizaciones y empresas deben tener bien claros sus objetivos con base en la planificación estratégica que permita evidenciar su preparación integral para solucionar inmediatamente con todos sus recursos cualquier situación emergente o no programada, sin olvidar evidenciar su plan de emergencia institucional; el complemento de todo este proceso generará una mayor organización modular, priorizando salvar vidas, estabilizar el incidente, preservar la propiedad y la restauración social en el menor tiempo.

Se considera muy importante, el saber: ¿qué queremos hacer?, ¿quién es el responsable de hacerlo? y ¿cómo lo vamos a hacer?.

El conjunto de acciones y lineamientos recopilados deberán reposar de manera escrita, utilizando formatos fáciles de comprender para el levantamiento y evidencia de la información por áreas asignadas en cada organización, así como también la inducción y socialización entre directivos y colaboradores (organización o empresa), autoridades y habitantes (ciudad o comunidad).

Los tiempos cambian y van generando un nuevo estilo de vida, el mismo que por sobrevivencia tenemos que adoptar para poder seguir aportando ideas que permitan buscar soluciones, alternativas y reactivar la economía mundial. El siglo XXI no es la excepción, ya que destaca la aplicación del estándar de Gestión Basada por Resultados (GBR), en la que los seres humanos debemos ser integrales en nuestros conocimientos y competencias, que permitan un mejor desenvolvimiento en cada área laboral.


Recordemos que:

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. (Nelson Mandela).


Mauricio Sevilla Ávila,

MSA Consulting Group


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